Cómo conseguir la libertad financiera en 10 pasos

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Tener momento de libertad y dinero para asignar a aquello que nos atrae son dos extremos que, aunque deseamos, frecuentemente no casan. Son pocos los que tienen la posibilidad de posibilitarse vivir como les agradaría sin la necesidad de trabajar. No obstante, no estamos hablando de algo inalcanzable. Llegar hasta ese nivel de confort barato es lo que jura la independencia financiera.

Este término ganó popularidad a finales del siglo pasado debido al exitoso libro Padre rico, padre pobre, de Robert Kiyosaki. Y si te preguntas: ¿Se puede lograr la independencia financiera con 40 años? ¿Y a los 50, es bastante tarde? En este texto te enseñamos cómo puedes lograr la independencia financiera desde el principio.

Como de momento no vendrá Dios a regalarnos todo el dinero del mundo, pues vamos a detallar en estos momentos qué es eso de la independencia financiera.

Índice

    ¿Qué es la independencia financiera?

    La independencia financiera no se define de una exclusiva forma. Todavía de esta forma, las diferentes maneras de concebirla coinciden en que es la aptitud de un individuo de contemplar todas sus pretensiones económicas sin la necesidad de hacer ningún tipo de actividad.

    Sigamos deshaciendo el ovillo: ¿qué son los capital pasivos? Se considera ingreso pasivo aquella ganancia que no necesita de actividad para recibirla de parte de la persona beneficiada. O lo que es semejante, proporciones que te llegan sin sacrificar tu tiempo. La independencia financiera no se relaciona entonces con tener un prominente nivel de capital. Es frente todo una riqueza de tiempo, más que de dinero.

    ¿Cómo trabaja la independencia financiera?

    Es sustancial abarcar que la independencia financiera no se consigue de un día para otro. Es necesario construirla en el tiempo, pero cuanto antes empieze la línea temporal antes se va a poder llegar a la misión. ¿Cuál es entonces esa misión? El instante en que dejas de depender de capital externos para sostener tu nivel de vida. Porque como recalca Andrea Redondo, la independencia financiera no es una renuncia y vamos a poder llegar a ella “manteniendo el nivel de vida o inclusive mejorándolo con las fuentes de capital adecuadas”.

    Para crear capital pasivos, antes debemos de tener ahorros con los que hacer esos capital. La fórmula de la independencia financiera que tienes que tener en cabeza es esta:

    Ahorro + capital > costos fijos necesarios para vivir.

    Tipos de independencia financiera

    A lo largo de el camino hacia la plena independencia financiera se pasa por tres etapas o tipos de independencia financiera, comenzando por grados más limitados.

    • Seguridad financiera: es la primera etapa, cuyo triunfo radica en vencer la indecisión de si llegaremos a fin de mes y lograr un colchón de seguridad. Se consigue cuando un individuo tiene fondos suficientes para contemplar los costos básicos (luz, agua, alquiler o hipoteca, comida…). Pero los ahorros e capital fijos todavía no bastan para el imaginado retiro dorado.
    • Independencia financiera: la proporción de capital equilibrados crece, igual que los ahorros. De esta forma, vamos a poder destinarlos a algo más que la supervivencia financiera: salir a cenar, adquirir un electrodoméstico nuevo…
    • Libertad financiera: es el broche del desarrollo. Supone tener tanto dinero ahorrado que logre contemplar los costos fijos y extraordinarios sin la necesidad de trabajar. Eso sí, con calidad de vida, pero difícilmente para vivir el resto de la vida con toda clase de lujos.

    La forma de comprender la independencia financiera varía entre unas personas y otras. Andrea Redondo lo explicaba de esta forma para Finect Talks: “Hay un movimiento, ‘Independencia financiera, jubílate pronto’, que parte de lograr la independencia financiera pero lo enfocan en el frugalismo: disminuye totalmente los costos, vive en una vivienda en la montaña y no tendrás que trabajar jamás más”. Esta filosofía radica en vivir sin enormes lujos y a cambio ahorrar un porcentaje prominente de los capital.

    Otra forma de independencia financiera es el minimalismo. Consiste en desprenderse de aquello que poseas guardado y no te aporte valor alguno: ropa vieja, regalos a los que no le das uso... Y otra opción es el estoicismo: centrarse en las cosas que poseemos bajo control y desentenderse de aquellas que se nos escapan.

    Calculadora y ejemplos de independencia financiera

    En Finect hemos creado una parte llamada línea de la vida. Puedes entrar a ella por medio de la web, en el apartado 'Tu plan financiero'. Ahí tendrás la posibilidad de detallar diferentes objetivos: adquirir una vivienda, un coche, costearte las vacaciones de tus sueños... y además calcular cuándo vas a lograr la independencia financiera. Para eso, la utilidad que hemos creado tiene presente causantes como la edad, el patrimonio total y cómo está distribuido, el perfil de compromiso o los años con los que deseamos llegar a esos objetivos. De esta forma, si cumples los requisitos o cuánto te falta para lograr tus proyectos soñados.

    Como hablamos de independencia financiera, vamos a fijar ese como m¡nuestro enorme propósito (tener rentas suficientes para contemplar nuestros costos sin trabajar). Ilustrarlo con ejemplos va a proporcionar ayuda a entenderlo.

    Marcos tiene 35 años y quiere lograr la independencia financiera. Se fija un período ideal de 20 años para conseguirlo. Está valorando invertir parte de sus ahorros para conseguir una renta plus y usa la utilidad de Finect para echar cuentas. Al no tener enormes entendimientos financieros, su perfil de compromiso es conservador: frente todo valora no poner en compromiso su patrimonio. Su sueldo, como veréis en la siguiente imagen, es de 2.000 euros netos por mes, de los que gasta al mes 1.100 (es decir, ahorra 900). Además, su patrimonio está valorado en 280.000 euros entre la vivienda, para la que todavía está pagando la hipoteca, y el dinero que tiene en el banco.

    Marcos echa cuentas y calcula que con 1.800 euros al mes puede contemplar todos sus costos.

    ¿Cómo de cerca está de hallar la independencia financiera a los 55 años? Marcos conseguiría su propósito y dada su circunstancia financiera y el dinero con el que intenta vivir sin trabajar, con un ahorro de 90 euros al mes a lo largo de el año uno (imagen de la derecha).

    Observemos en este momento la situacion de Carmen, que igual que Marcos quiere lograr la independencia financiera dentro de 20 años. Ella, en cambio, tiene 22 años y vive con sus padres. Por una sección, no posee enormes costos (alrededor de 200 euros al mes para ropa, salir con amigas...). Pero por otro lado, está en la facultad y todavía no trabaja. Además su patrimonio es muy bajo: 5.000 euros que tiene en un depósito de su banco. No obstante, le agradan las finanzas y saca algo de partido a su dinero al invertirlo en un fondo de inversión. Su perfil de compromiso es intermedio, ya que quiere que su patrimonio se expanda, pero sin llevarse sustos.

    Carmen calcula que para contemplar los costos de todos sus hobbies requiere 2.900 euros al mes. Con sus condiciones recientes no puede lograr por ella misma la independencia financiera a los 42 años, como se puede corroborar en la imagen.

    Son dos casos dispares de personas en diferentes instantes de su historia. Marcos recibe capital por su trabajo y tiene un patrimonio inmueble. Carmen, al opuesto, es una estudiante y no trabaja. Tampoco tiene una casa en propiedad, pero saca partido a sus ahorros con productos financieros. Crear capital pasivos nos acercará a la ansiada independencia financiera. Es decir, poner nuestro dinero a trabajar y crear una renta sostenida en el tiempo. No obstante, lo verdaderamente recurrente es tener que conjugar una vía de entrada de dinero con otros capital pasivos. El abanico de opciones tiene dentro, etc, los siguientes:

    • Intereses y dividendos generados por tus inversiones
    • Renta de alquiler de inmuebles o parkings
    • Ingresos por medio de una página por medio de publicidad
    • Royalties y cánones por patentes y libros

    Como no todos poseemos la capacidad o la aptitud de escribir un libro, o la fortuna de tener bastante más de una casa para ponerla en alquiler, siempre está la alternativa de meter dinero en un plan de pensiones. Este va a ser otro ingreso pasivo alcanzable y otro paso andado en el sendero hacia la independencia financiera.

    Veámoslo con la situacion de Juan. A sus 42 años le preocupa que la pensión de jubilación no le alcance para costearse sus hobbies preferidos dentro de unos años. Además, tiene dos hijos chicos a su cargo e hipoteca. Por esto, cuando conoce el criterio de independencia financiera, se pone manos a la obra. Por ejemplo medidas, busca un ingreso pasivo que le aporte un desempeño sostenido los siguientes años.

    Juan decidió que quiere dejar de trabajar próximamente, a los 55 años. Oséa, tiene 13 años por enfrente para hallar la independencia financiera. ¿La alcanzará? Veámoslo con sus datos financieros en la utilidad de Finect. Juan tiene un sueldo neto de 4.000 euros por mes, pero gasta 5.200 euros por mes entre la hipoteca y otros costos de su familia.

    A cambio, tiene un patrimonio total alto (660.000 en bienes inmuebles y 130.000 euros en su cuenta corriente, 790.000 euros en total). Sabiendo que tiene un perfil de compromiso conservador, ¿alcanzaría a los 55 años la independencia financiera si requiere 6.000 euros cada mes para costearse sus hobbies y los costos de sus hijos?

    La respuesta es no: necesitaría entrar 345 euros más al mes para lograr el propósito. ¿Y si Juan cambiase su perfil de compromiso a moderado y metiese su dinero en fondos de inversión o en un fondo de pensiones? Entonces sí que sería libre financieramente a los 55 años, como puedes corroborar en la siguiente gráfica. De hecho, le sobrarían bastante más de 1.000 euros al mes para dedicar a contemplar otros objetivos que puedes agregar en la utilidad de Finect, como llevar a cabo un viaje.

    ¿Cómo hallar la independencia financiera?

    Deberemos cumplir la máxima de que los capital pasivos sean suficientes para costear los costos. Va a ser entonces cuando tengamos la posibilidad prescindir del trabajo para vivir.

    Luego de estos ejemplos, hay que comprender lo siguiente: la gente con más independencia financiera no en todos los casos son las que llevan una vida llena de lujos. Saben que un nivel de vida prominente además supone tener unos capital altos. A efectos de vivir de las rentas, esto significa que vas a necesitar un más grande capital de partida. El dinero que te será necesario para vivir de las rentas está además relacionado con la rentabilidad que seas con la capacidad de conseguir por esos ahorros. Tienes 100.000 euros ahorrados y consigues un provecho del 4%, entonces vas a tener 4.000 euros. Pero si eres con la capacidad de conseguir un 10% vas a tener ya 10.000 euros.

    Si dejamos de lado la lotería y el emprendimiento, las inversiones son el medio más posible para crear una renta anual o por mes que te permita vivir de las rentas. Para saber la cantidad que te será necesario para dejar el trabajo tienes que jugar con estas tres cifras: dinero inicial, capital esperados y rentabilidad. En forma de ejemplo, si deseas tener 20.000 euros de capital plus todos los años y estimas que la rentabilidad media de tus inversiones es del 6% vas a requerir cerca de 330.330 euros para generarla, todo lo mencionado sin contar impuestos.

    ¿Cuánto puedo ganar capitalizando a la larga?

    Pasos para lograr la independencia financiera

    Marcos, Juan y Carmen tienen situaciones económicas diferentes: edad, costos fijos, capital dispares, patrimonio de partida… Y eligen por crear capital pasivos de formas diferentes. El sendero de cada cual para llegar a la ansiada independencia financiera es personal. Con todo, hay algunos pasos que tienen la posibilidad de ser servibles para lograrla.

    1. Examina tu circunstancia de partida
    Para entender de dónde partimos, una sección de la fórmula previo va a ser de gran impulso. Es la que tiene relación a los costos. Igual que una compañía, puedes llevar a cabo una contabilidad de esos costos y deudas por medio de una lista: hipotecas, préstamos institucionales o para realizar los pagos el coche, tarjetas de crédito…

    2. Define objetivos
    Suena a libro de autoayuda, pero detallar misiones es clave en la independencia financiera. Plantéate por qué la quieres: dejar de trabajar, tener el tiempo del que jamás dispuse para viajar, tener ahorros suficientes para la vivienda que siempre quisiste. Los objetivos son tan diversos como la gente. Y no olvides comprobar cada cierto tiempo cómo estás continuando.

    3. Seguridad financiera, después independencia
    Como mencionamos antes, la independencia financiera no llega de un día para el otro. Solo un premio de los enormes de la lotería puede traerla de golpe. Y eso no frecuenta pasar. Por esto un paso intermedio es la seguridad financiera: los fondos tienen que costear los costos fijos básicos de un individuo.

    4. Marcar un sistema de capital pasivos
    Con la seguridad financiera alcanzada y unos ahorros en el bolsillo, toca crear cuáles van a ser esas rentas plus que no dependen de nuestro esfuerzo (ingresos pasivos). Arriba enumeramos algunas.

    5. Ahorra todo lo que consigas
    Sin abandonar todo, es viable ahorrar de aquí y de allá. De esta forma, la base de ahorro crecerá y vamos a poder destinarla a crear más capital pasivos. El resultado final: hemos acelerado nuestra independencia financiera.

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